A la hora de heredar a una persona debemos clarificar lo antes posible cual era su situación patrimonial, tanto en bienes y derechos, como en deudas.

Es crucial saber que la aceptación pura y simple de las herencias conlleva la asunción –en su caso-, de las deudas y obligaciones del causante y las cargas hereditarias, respondiendo no sólo con los bienes de la herencia, sino también con los propios, indistintamente.

Como dijimos en otro artículo, en caso de que haya deudas hay que diferenciar entre: Si se SABE que las deudas son superiores al activo, se debe renunciar, o bien solicitar concurso de acreedores. Si no se sabe, pero se SOSPECHA, se puede acudir a la fórmula de la aceptación a beneficio de inventario, que supone que adquiriremos lo que quede, después de satisfechos a los acreedores.

La aceptación a beneficio de inventario tiene sus orígenes en la Constitución de Justiniano del año 531 d.c. donde se abre el concepto romano del heredero como continuador de la “domus“, y en la actualidad es un remedio muy eficaz para poder recibir bienes de alguien, sin miedo a que sus deudas afecten a nuestro patrimonio particular.

Muchas veces las deudas pueden no ser conocidas por el heredero, e incluso por el causante, ya que pueden venir por responsabilidades profesionales, débitos fiscales, o fianzas o avales personales firmados y que persisten hasta que la obligación garantizada no se extinga.

La aceptación a BI, la formación del mismo y los requisitos formales, deben ser ante Notario o ante Juez competente y se pueden distinguir tres momentos: la aceptación a BI “en tiempo y forma “, la formación del inventario (6 meses desde que conocemos o podemos conocer nuestra cualidad de herederos) y el pago o afianzamiento de los acreedores y legatarios. Cualquier deuda o responsabilidad posterior que apareciera se podría hacer efectiva sobre los bienes hereditarios pero nunca sobre el patrimonio privativo del heredero. Sin embargo, si no cumplimos estas formalidades, o disponemos de bienes antes de cumplirlos, se entenderá que se acepta la herencia de forma pura y simple.

Con arreglo al Código Civil Catalán hay determinadas personas que gozan del beneficio de inventario, por Ley, como los menores, los sujetos a tutela, etc,

En la actualidad, existen mecanismos jurídicos de protección del sucesor, tanto si somos causantes, haciendo un testamento adecuado, como si somos herederos, para todo lo cual, como siempre digo, es importante contar con el asesoramiento del Notario.